La vida sigue igual en Guijuelo
30 de Noviembre de 2008 a las 22:50 por Redacción
El Zamora mostró su mejor cara la primera media hora, perdonó ocasiones clarísimas de gol y permitió al Guijuelo ponerse con dos tantos de ventaja, ambos en posible fuera de juego, que fueron definitivos (2-1)
FÚTBOL. GUIJUELO

La nieve, invitada a la cita en Guijuelo
El Zamora CF se vino de vacío, una vez más, del Municipal de Guijuelo, un escenario en el que el fútbol se devalúa. Máxime cuando la nieve se cuela como invitada de un encuentro sobre un césped artificial en malas condiciones, con un terreno de juego de medidas muy limitadas y, para colmo, con un peor que mal arbitraje de Hugo José López Puerta y sus asistentes, cuyo trabajo incidió directamente en el resultado. A diferencia de anteriores visitas, el Zamora realizó una primera media hora de juego magnífica, en la que evidenció una alarmante falta de pegada. Los dos goles que los chacineros se llevaron al descanso, ambos en posible fuera de juego, fueron suficientes para que la victoria se quedara en Guijuelo.
Con la nieve adornando el panorama y unas pésimas condiciones para jugar al fútbol, el Zamora intentó hacer lo que mejor sabe: jugar. El conjunto rojiblanco dibujó fútbol donde no puede haberlo para llegar con mucha claridad a la meta de Escalona. En el minuto siete, Senel –mucho más entonado que la última ocasión en el Ruta– lanzó a portería por vez primera. Y ahí estuvo lo mejor del Zamora. Dirigidos por Agustín –el mejor del encuentro–, Limones, Íker, Senel y Berodia se juntaron para descubrir las carencias chacineras.
El zamorano Ballesteros probó suerte a los 17 minutos, y obligó a Dani a ceder a córner. El canterano estuvo muy entonado en la primera mitad, pero se diluyó en el segundo acto. La jugada clave del partido llega en el minuto 23. La defensa del Guijuelo cede erróneamente un balón a su guardameta, Berodia se planta frente a Escalona e intenta batirle por bajo. El rechace lo toma Limones, intenta sortear al portero y su remate lo salva la retaguardia chacinera en la línea de gol. Claro ejemplo de falta de pegada.
El encuentro cambió en el 29. Ballesteros remata bajo los palos a gol un balón suelto tras botar su equipo un córner. El Zamora pidió fuera de juego en una jugada muy dudosa. Las dudas desaparecieron en la acción que le serviría al Guijuelo para establecer el 2-0 al borde del descanso. El Guijuelo envía un balón largo sobre Chus Seco, claramente adelantado y en fuera de juego y el asistente no ve la jugada desde la posición correcta. El propio Seco dispara cruzado sobre la portería rojiblanca y Dani no puede hacer nada por impedir un tanto que no debió subir al marcador.
El Zamora, con Curro Vacas perdido y Cabezas y Marcos francamente mal en los laterales, se proponía recuperar el terreno perdido tras el descanso. Los rojiblancos volvieron a lo suyo, jugar, y fruto de su fútbol llegan acciones ofensivas de Senel y Marcos. En el 67, Limones recupera un rechace tras botar un córner, pone el balón raso al primer palo y Berodia remata para acortar distancias. El Zamora tenía veinte minutos por delante para conseguir el tanto del empate y parecía animado.
Sin embargo, con el gol del madrileño, al Zamora se le apagaron las luces. El Guijuelo reforzó la zona del centro del campo y ahí terminaron los rojiblancos de perder el encuentro. En lugar de enlazar jugadas, recurrieron al fútbol directo, pero ni Senel ni el incorporado Carbajal fueron capaces de coger balones. La última ocasión llegó en la recta final, en un contragolpe dirigido por Carbajal, pero mal gestionado por Íker, que acabó en nada. Y punto y final, el Zamora cosechó su cuarta derrota de la campaña. Esta vez en Guijuelo, donde la vida sigue igual.



Comentarios
Escribe tu comentario...
(para ver tu foto en tu comentario, date de alta en gravatar)