Coria estrena su casillero de victorias
7 de Febrero de 2009 a las 21:54 por Redacción
El Zamora B rompió su mala racha con goles y buen fútbol, ante un Villamayor que defendió mal y perdonó en repetidas ocasiones en el área rojiblanca (3-0)
FÚTBOL. ZAMORA

Hace quince días, el Zamora B-Caja Rural mostró una cara nueva sobre el césped de la Ciudad Deportiva, pero cayó ante un experto Rioseco. En la tarde de este sábado confirmó su mejoría frente a un flojo Villamayor, que atacó mal y defendió peor. Con este triunfo, Antonio Calvo Coria estrena el casillero de victorias y lo hace además con una idea clara: apuesta por los más jóvenes y voluntad de jugar bien al fútbol.
Y eso es lo que hizo el filial zamorano. El Villamayor defendía a mucha distancia de los rojiblancos, que aprovecharon la invitación para llegar hasta el área de Guiller. Así, en el minuto 11, Jaime mete un pase inteligente para Carbajal, que estrella el balón en el poste. Josué aprovecha el rechace y marca el primero de la tarde. Poco después, el extremo rojiblanco tendría que abandonar el campo por lesión muscular.
El dos a cero llegó en el 14. Israel, que jugó de lateral, realiza una buena jugada personal, profundiza y sobre la línea manda un balón paralelo al gol para que Pablo, llegando desde atrás, sólo tenga que empujar el balón. Dos goles en el primer cuarto de hora, algo insólito y que invitaba a una goleada.
Sin embargo, no fue así. El Zamora dio demasiadas facilidades al Villamayor y nunca terminó de cerrar el partido en la primera mitad. En el minuto 21, Grande lanza un tiro directo al larguero y sus compañeros no son capaces de transformar el tanto sobre la línea de gol. En el 29, Rober se queda solo ante Jonhy, pero dispara con la pierna de apoyo y desaprovecha la oportunidad. Con balones frontales, la zaga compuesta por José Carlos y Álvaro no era capaz de despejar el peligro. A la media hora, el Zamora B desaprovecha un contragolpe de libro, un cuatro para uno.
En el segundo acto, con todo por decidirse, el Villamayor se fue arriba. Y en el arranque, se produjo la jugada curiosa del encuentro. Jonhy confunde las líneas del área grande con las de rugby y coge el balón fuera de sus dominios. El árbitro pudo expulsarlo, pero entendió el despiste y sólo le mostró la amarilla.
Y, por fin, en el 63, el Zamora cerró el partido. Fer produndiza por la derecha, pone el balón atrás y Carlos conecta un buen derechazo que acaba en el definitivo tres a cero. A partir de ahí, las temperaturas bajaron igual que la intensidad. Al Villamayor se le apagaron definitivamente las luces en el ataque, donde unas veces mandaron el balón fuera y otras se toparon con el guardameta Jonhatan.



Este sí es el sitio de Carbajal, y no el primer equipo…