Un play-off de mentira
18 de Mayo de 2009 a las 18:48 por josemariasadia
Tenía dudas sobre este sistema de competición y tras la jornada de estreno, no han hecho sino confirmarse. Con la paliza encima de una competición larga y exigente para los equipos, ahora a finales de mayo ven cómo les queda por delante una competición con tres finales a doble partido. Lo peor de todo es que un equipo puede superar dos cruces, plantarse en la final y quedarse en el pozo de la Segunda B para quién sabe cuántos años.
No me convence y ayer cuando pude comprobar el estado de las gradas, todo se puso en su sitio. No lo digo por la afición zamorana, cuya animosidad me pareció encomiable en todo el partido. Pero menos de 4.000 personas en las gradas vienen como consecuencia de que, y no se extrañen de lo que voy a decir, el Zamora no se jugaba nada. Como no se lo juega el próximo día. Si realiza la proeza de vencer por dos o más tantos al Villarreal, estará donde estaba el año pasado antes de empezar. Porque esta primera eliminatoria es como la previa de la “Champions”. Si la pasas, juegas lo que ya tenías en los planes. De lo contrario es un fracaso.
Hay otra realidad. Es eso de los privilegios de ser primero, que no me hace ninguna gracia. Naturalmente, lo veo desde la óptica del Zamora, que, hoy por hoy, no tiene potencial para luchar por el campeonato. Pero es que el nuevo sistema no me parece un privilegio, sino un paseo para los campeones de grupo. El Cádiz venció en la ida por uno a cero al Real Unión. El próximo fin de semana, uno de los dos será de Segunda, y el otro tendrá sus opciones de subir inmaculadas. Creo que ser primero significa que eres el mejor y, por lo tanto, es así como debes demostrarlo a los demás. Ahora mismo, segundos que se cayeron del liderato en la última jornada, terceros y cuartos están en el mismo saco. Es decir, con prácticamente ninguna opción de luchar por el ascenso.
Por cierto, que tras el partido de este domingo, no he parado de escuchar cosas como “equipazo”, “pegada” y este tipo de cosas acerca del filial del Villarreal. Yo no vi ninguna de ellas. Ya sabíamos que el conjunto amarillo traería buenos futbolistas, los tiene hasta el Dépor B. Pero no me pareció un buen equipo. Decepcionó como conjunto, nunca llegó a controlar el juego y, de no se porque el Zamora regaló dos tantos, la eliminatoria estaría completamente viva. Pegada es llegar poco y marcar o marcar cada vez que uno llega. El Villarreal llegó una decena de veces en la segunda mitad y sólo puso a prueba a Dani en un par de ellas. No nos engañemos, el problema del Zamora es el Zamora. En otro escenario, con el partido de vuelta en una desangelada Ciudad Deportiva, los rojiblancos tendrían bastantes opciones de pasar. Pero, ¿de pasar a dónde? ¿A la previa del play off? ¿De este play off de mentira?



Está claro que las plazas de ascenso son limitadas y veo lógico y normal premiar a los campeones de sus respectivos grupos. Sin embargo, como bien cita el señor José María, segundos, terceros y cuartos han de vivir su gozo ahogado en el pozo. Dos plazas para doce equipos (en realidad catorce, puesto que los campeones que pierdan, se unen al bombo) es demasiado.
Así pues, apoyada por la sobrecarga de partidos en primera división, se me ocurre la idea de aumentar el número de plazas de ascenso a siete (los cuatro campeones más otros tantos: doble eliminatoria entre segundos, terceros y cuartos ). Obviamente tal cantidad de ascensos produciría un descalabro en la división de plata actual, por lo que veo viable lo siguiente:
Mi propuesta consiste en una primera división de 16 equipos, lo cual facilitaría las competiciones europeas, de los cuales 3 descenderían.
La segunda división se dividiría en norte y sur, con 18 equipos cada una (36 equipos en total, que arrastraría 4 de primera y 10 de 2ªB, pues la actual cuenta con 22). En esta división, ascenderían los campeones y la otra plaza se la jugarían entre segundos y terceros. Bajarían los 3 últimos de cada grupo y entre los cuartos por la cola, disputarían una promoción de descenso.
La segunda B podría reducirse a 18 equipos también (se me antojan los 18 porque está demostrado que las ligas tienen el tamaño ideal a 34 jornadas). Ascenderían a segunda los campeones de cada grupo. Las 3 plazas restantes se la disputarían entre segundos, terceros y cuartos a eliminatorias a doble partido.
Creo que las divisiones estarían más equilibradas pero es complicado poner en marcha el nuevo sistema.
Saludos